LA PREHISTORIA


La prehistoria es un periodo de la historia de la humanidad. El primero y el que más tiempo duró: desde que comenzó el proceso de evolución humana hasta que aparecieron textos escritos. Podríamos decir, por tanto, que un pueblo vive en la prehistoria hasta que escribe.

La arqueología se ocupa del estudio de la prehistoria. Los arqueólogos buscan y analizan los restos materiales que dejaron los primeros seres humanos. Gracias a la arqueología sabemos algo de la vida de nuestros antepasados: quiénes eran, dónde vivían, cuáles fueron los primeros instrumentos que fabricaron y sus primeras obras de arte...

Como fue un periodo muy largo, la prehistoria suele dividirse en dos grandes etapas o edades: la edad de piedra y la edad de los metales.

LA EDAD DE PIEDRA
La edad de piedra se llama así porque en aquel remoto tiempo los antepasados del ser humano comenzaron a fabricar, sobre todo con piedra, sus primeros instrumentos o útiles. También usaron otros materiales, como la madera; y los huesos, cuernos y tendones de los animales que cazaban.

Durante la edad de piedra se produjo el largo proceso de la evolución humana. Cuando la edad de piedra finalizó, ya existía el ser humano actual: ¡los científicos nos llaman Homo sapiens sapiens! Por el camino quedaron muchas especies parecidas al hombre, que se extinguieron o evolucionaron.

La edad de piedra se divide en tres periodos.
·   El paleolítico. Durante el paleolítico, que comenzó hace 2,5 millones de años, el hombre aprendió a tallar la piedra. Los seres humanos del paleolítico eran cazadores-recolectores. ¿Qué quiere decir esto? Sencillamente, que vivían de la caza y de la pesca, y de lo que recogían de las plantas (raíces, frutos).
·    El mesolítico. Se prolongó desde el final del paleolítico hasta el inicio del neolítico. El ser humano seguía cazando y recolectando para subsistir.
·   El neolítico. El hombre pulimentaba ya la piedra (es decir, la trabajaba con mayor precisión y podía construir útiles más sofisticados). Pero el gran cambio que se produjo durante el neolítico (puede que escuches la expresión revolución neolítica) es que nació la agricultura (aproximadamente hace 11.000 años, en el 9000 antes de Cristo). Debido a ello, el ser humano dejó de ser nómada (hasta ese momento, no tenía un hogar fijo) y se hizo sedentario (aparecieron así los primeros poblados). También comenzó a ser habitual la fabricación de piezas de cerámica.

LA EDAD DE LOS METALES
Llegó un momento de la prehistoria en que los pueblos dejaron de hacer sus instrumentos con piedra y pasaron a fabricarlos con metales (porque aprendieron las técnicas necesarias para ello). La edad de los metales se divide en tres periodos.
·    La edad del cobre. El cobre fue el primer metal utilizado por los seres humanos.
·   La edad del bronce. Se llama así porque el hombre empezó a utilizar el bronce, después de aprender a alear (mezclar) el cobre con otro metal: el estaño. Las antiguas culturas de Mesopotamia nacieron y se desarrollaron durante la edad del bronce. Al final de ese periodo surgieron también las primeras civilizaciones de Grecia.
·   La edad del hierro. Los utensilios pasaron a fabricarse con hierro. Comenzó en Oriente Próximo hace aproximadamente 3.200 años (aunque en la mayor parte de Europa no se inició hasta hace unos 1.300 años, y en América no se trabajó el hierro hasta la llegada de los europeos a finales del siglo XV de nuestra era). Los europeos de la edad del hierro pertenecieron, en su mayor parte, a la cultura celta. La edad del hierro acabó en casi toda Europa a medida que se producía en cada zona la conquista romana.

EL ARTE PREHISTÓRICO
Durante la prehistoria nacieron las primeras manifestaciones artísticas de los seres humanos. Concretamente, surgieron en el paleolítico.


¿Has oído hablar de las pinturas paleolíticas de la cueva de Altamira, en España? ¿Y de los megalitos neolíticos de Stonehenge, en Inglaterra? Son muestras del arte prehistórico, como también lo son los utensilios de bronce del yacimiento arqueológico de El Argar (en la provincia española de Almería), o las esculturas de los Toros de Guisando (se encuentran en la provincia española de Ávila y fueron esculpidos en la edad del hierro).