Historia Contemporánea de Venezuela: Un Siglo de Transformaciones y Desafíos

Historia contemporánea de Venezuela

Historia Contemporánea de Venezuela: Un Siglo de Transformaciones y Desafíos

La historia contemporánea de Venezuela, que abarca aproximadamente desde la muerte de Juan Vicente Gómez en 1935 hasta la actualidad, es un periodo marcado por profundas transformaciones políticas, económicas y sociales. El descubrimiento y posterior explotación del petróleo moldearon la nación, generando riqueza pero también dependencia y disparidades. Este artículo explorará los principales hitos y actores que definieron este siglo, desde el fin de la dictadura gomecista hasta la crisis actual.

El Fin de la Dictadura y el Inicio de la Democracia (1935-1958)

La muerte de Juan Vicente Gómez en 1935 puso fin a una férrea dictadura de 27 años. Su régimen, aunque modernizador en algunos aspectos (infraestructura, ejército), se caracterizó por la represión política, la concentración de poder y la corrupción. Tras su muerte, se inició un periodo de transición política liderado por Eleazar López Contreras. López Contreras, aunque mantuvo elementos autoritarios, permitió cierto grado de apertura, incluyendo la repatriación de exiliados y la promulgación de una nueva Constitución en 1936. Sin embargo, su gobierno enfrentó tensiones entre reformistas y conservadores.

Isaias Medina Angarita, electo presidente en 1941, profundizó las reformas. Su gobierno promovió la sindicalización, amplió el sufragio y liberalizó la economía. Se fundó Acción Democrática (AD), un partido político que se convertiría en una fuerza dominante en las décadas siguientes. No obstante, la apertura democrática y el auge de AD generaron resistencias en sectores militares y conservadores.

El 18 de octubre de 1945, un golpe de Estado liderado por militares jóvenes y miembros de Acción Democrática derrocó a Medina Angarita. Se instauró la Junta Revolucionaria de Gobierno, presidida por Rómulo Betancourt. Este periodo, conocido como el Trienio Adeco, fue un experimento democrático ambicioso. Se promulgó una nueva Constitución en 1947, se profundizó la reforma agraria y se nacionalizó una parte importante de la industria petrolera, estableciendo el principio del 50/50 (división equitativa de las ganancias petroleras entre el Estado y las compañías extranjeras). Sin embargo, la radicalidad de las reformas y el temor a una deriva comunista provocaron un nuevo golpe de Estado.

La Dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1948-1958)

El 24 de noviembre de 1948, un golpe militar liderado por Marcos Pérez Jiménez derrocó al gobierno de Rómulo Gallegos, presidente electo por AD. Se inició una nueva dictadura, caracterizada por la represión política, la persecución de opositores, la censura y el fomento de un culto a la personalidad. Sin embargo, el régimen también implementó un ambicioso programa de obras públicas, construyendo carreteras, hospitales y edificios emblemáticos. La bonanza petrolera financió estas obras, pero también propició la corrupción.

A pesar del desarrollo económico, el descontento popular creció debido a la falta de libertades y la brutalidad del régimen. En 1957, Pérez Jiménez convocó a un plebiscito para legitimar su mandato, pero el resultado fue ampliamente considerado fraudulento. El 23 de enero de 1958, una insurrección cívico-militar derrocó a Pérez Jiménez, dando paso a un nuevo periodo democrático.

El Pacto de Punto Fijo y la Democracia Consociacional (1958-1998)

Tras la caída de Pérez Jiménez, se estableció un gobierno provisional liderado por Wolfgang Larrazábal. Se convocaron elecciones en diciembre de 1958, resultando electo Rómulo Betancourt. Previendo las dificultades para gobernar en un contexto de polarización política, Betancourt impulsó el Pacto de Punto Fijo, un acuerdo entre los principales partidos políticos (Acción Democrática, COPEI y Unión Republicana Democrática) para garantizar la estabilidad democrática, respetar los resultados electorales y compartir el poder.

El Pacto de Punto Fijo dio origen a un sistema democrático consociacional, caracterizado por la cohabitación de los principales partidos y la exclusión de otras fuerzas políticas. Durante las décadas de 1960, 1970 y 1980, Venezuela experimentó un periodo de relativa estabilidad política y crecimiento económico, impulsado por los altos precios del petróleo. Se nacionalizó la industria petrolera en 1976, creando Petróleos de Venezuela (PDVSA), que se convirtió en la principal fuente de ingresos del país. Se implementaron políticas sociales, como la expansión de la educación y la salud pública. Sin embargo, el sistema también generó críticas, debido a la corrupción, el clientelismo político y la desigualdad social.

A partir de la década de 1980, la economía venezolana comenzó a deteriorarse debido a la caída de los precios del petróleo, el endeudamiento externo y la mala gestión de los recursos. Las políticas de ajuste económico implementadas por los gobiernos de Jaime Lusinchi y Carlos Andrés Pérez generaron protestas sociales y descontento popular. El Caracazo, una serie de disturbios y saqueos ocurridos en febrero de 1989, fue una manifestación de la profunda crisis social y política. En 1992, Hugo Chávez, un teniente coronel del ejército, lideró un intento de golpe de Estado contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que fracasó pero lo catapultó a la fama nacional.

La Era Chávez y el Socialismo del Siglo XXI (1999-2013)

En 1998, Hugo Chávez fue electo presidente con una plataforma anti-neoliberal y un discurso de reivindicación social. Chávez impulsó la creación de una nueva Constitución en 1999, que fortaleció el poder ejecutivo y promovió la participación popular. Se implementaron programas sociales (misiones) para combatir la pobreza y mejorar el acceso a la educación y la salud. Chávez también promovió una política exterior anti-imperialista y de integración regional, fortaleciendo la relación con países como Cuba y Bolivia.

El gobierno de Chávez se caracterizó por la polarización política, la confrontación con la oposición y la concentración de poder en manos del ejecutivo. Se incrementó el control estatal sobre la economía, incluyendo la nacionalización de empresas en sectores estratégicos. La bonanza petrolera permitió financiar las políticas sociales y mantener un alto nivel de gasto público. Sin embargo, la gestión de PDVSA se deterioró, la corrupción se extendió y la economía se volvió cada vez más dependiente del petróleo.

La Crisis Actual (2013-Presente)

Tras la muerte de Hugo Chávez en 2013, Nicolás Maduro fue electo presidente en elecciones cuestionadas. Bajo su gobierno, la crisis económica se profundizó, caracterizada por la hiperinflación, la escasez de alimentos y medicinas, la caída de la producción petrolera y el colapso de los servicios públicos. La crisis humanitaria provocó la emigración masiva de venezolanos a otros países de la región y del mundo.

El gobierno de Maduro ha sido acusado de autoritarismo, represión política y violación de derechos humanos. La oposición política ha intentado diversas estrategias para lograr un cambio de gobierno, incluyendo protestas, referendos revocatorios y el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino en 2019 por parte de algunos países. Sin embargo, Maduro se ha mantenido en el poder con el apoyo de las Fuerzas Armadas y de aliados internacionales como Cuba, Rusia y China.

La historia contemporánea de Venezuela es un relato complejo y contradictorio, marcado por la riqueza petrolera, las luchas políticas, las transformaciones sociales y la profunda crisis actual. El futuro del país es incierto, pero requerirá un proceso de reconstrucción política, económica y social para superar los desafíos y construir un futuro más próspero y democrático.

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