22 feb 2026

Francisco Pizarro: El Conquistador del Imperio Inca y la Caída del Tahuantinsuyo

Francisco Pizarro

Francisco Pizarro González nació en Trujillo, Extremadura, hacia 1478. Hijo ilegítimo del hidalgo Gonzalo Pizarro el Largo y de Francisca González, su infancia estuvo marcada por la falta de recursos y una educación formal inexistente; se dice que en sus primeros años se dedicó a cuidar cerdos, una imagen que contrasta drásticamente con el destino que le depararía el Nuevo Mundo. Su ambición y el deseo de gloria lo llevaron a embarcarse hacia las Indias en 1502, formando parte de la expedición de Nicolás de Ovando hacia La Española.

Durante sus primeros años en América, Pizarro forjó su temple como soldado y explorador. Participó en la expedición de Alonso de Ojeda a Urabá y, más tarde, fue lugarteniente de Vasco Núñez de Balboa en el histórico viaje de 1513 que culminó con el descubrimiento del Mar del Sur (Océano Pacífico). Esta experiencia fue crucial, ya que en las costas panameñas comenzaron a circular rumores sobre la existencia de un reino fabulosamente rico situado al sur, conocido como el Virú o Perú.

En 1524, Pizarro se asoció con Diego de Almagro y el clérigo Hernando de Luque para formar la "Empresa del Levante". Los dos primeros viajes fueron desalentadores, marcados por el hambre, las enfermedades y la hostilidad de los nativos. Fue durante el segundo viaje, en la Isla del Gallo (1527), donde ocurrió el famoso episodio de los "Trece de la Fama": ante la orden de regresar a Panamá, Pizarro trazó una línea en la arena con su espada, instando a sus hombres a elegir entre la pobreza en Panamá o la riqueza y gloria en el Perú. Solo trece cruzaron la línea.

Tras obtener el apoyo directo de la Corona española mediante las Capitulaciones de Toledo en 1529, que le otorgaban el título de Gobernador y Capitán General, Pizarro emprendió su tercer y definitivo viaje en 1531. Al llegar al territorio incaico, se encontró con un imperio debilitado por una cruenta guerra civil entre los hermanos Huáscar y Atahualpa. Pizarro supo aprovechar esta inestabilidad política con una astucia estratégica notable.

El encuentro decisivo tuvo lugar en Cajamarca el 16 de noviembre de 1532. Pizarro, con una fuerza de apenas 168 hombres, tendió una emboscada a Atahualpa, quien entró en la plaza rodeado de miles de súbditos desarmados. En un ataque rápido y sangriento, los españoles capturaron al Sapa Inca, provocando el colapso de la estructura de mando imperial. Atahualpa, percibiendo la codicia de sus captores, ofreció un rescate legendario: llenar una habitación de oro y dos de plata a cambio de su libertad.

A pesar de que el rescate fue pagado, Pizarro, temeroso de un contraataque indígena y bajo la presión de sus hombres, decidió ejecutar a Atahualpa en 1533 tras un juicio sumario por cargos de idolatría, fratricidio y rebelión. Con la muerte del emperador, los conquistadores marcharon hacia el Cuzco, la capital del imperio, la cual ocuparon en noviembre de 1533, consolidando el dominio español sobre el vasto territorio del Tahuantinsuyo.

En 1535, buscando una ubicación estratégica cerca de la costa para facilitar la comunicación con la metrópoli, Pizarro fundó la Ciudad de los Reyes, hoy Lima. Sin embargo, el éxito militar dio paso a feroces conflictos internos. Las disputas sobre la jurisdicción de la ciudad del Cuzco y el reparto de riquezas desencadenaron una guerra civil entre los partidarios de Pizarro y los de Diego de Almagro. Tras la ejecución de Almagro en 1538 por orden de los Pizarro, el resentimiento de los "almagristas" creció.

El fin de Francisco Pizarro llegó el 26 de junio de 1541. Un grupo de partidarios de Almagro el Mozo, liderados por Juan de Rada, asaltó su palacio en Lima. A pesar de su avanzada edad, Pizarro luchó valientemente antes de caer herido de muerte. Sus restos descansan hoy en la Catedral de Lima, marcando el fin de uno de los capítulos más intensos y controvertidos de la historia de la expansión europea en América, un legado que transformó para siempre la demografía, la cultura y la política del continente.

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