
Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México de 1934 a 1940, es una figura central en la historia del país. Su presidencia marcó un periodo de transformaciones profundas en la sociedad, la economía y la política mexicanas, consolidando la Revolución Mexicana y sentando las bases del México moderno.
Nacido el 21 de mayo de 1895 en Jiquilpan, Michoacán, Cárdenas provenía de una familia modesta. Desde joven se involucró en la Revolución Mexicana, uniéndose a las fuerzas constitucionalistas. Su experiencia en el campo de batalla y su contacto directo con las necesidades del pueblo lo marcaron profundamente, influyendo en su posterior política.
Ascenso al Poder y la Consolidación del Maximato
Tras la Revolución, Cárdenas ascendió rápidamente en la jerarquía militar y política. Ocupó diversos cargos públicos, incluyendo el de gobernador de Michoacán. Su gestión en Michoacán se caracterizó por el impulso a la educación, la reforma agraria y el desarrollo de cooperativas, prefigurando las políticas que implementaría a nivel nacional.
En 1934, fue elegido presidente de México bajo el auspicio de Plutarco Elías Calles, el 'Jefe Máximo' de la Revolución. Se esperaba que Cárdenas continuara la política del Maximato, el periodo en el que Calles, aun sin ocupar la presidencia, ejercía un gran poder político. Sin embargo, Cárdenas demostró una fuerte voluntad política y rápidamente se distanció de Calles, desafiando su autoridad y finalmente exiliándolo en 1936. Este acto consolidó su propio poder y le permitió implementar su agenda reformista.
La Reforma Agraria: Tierras para los Campesinos
La reforma agraria fue una de las políticas más emblemáticas del gobierno de Cárdenas. A diferencia de sus predecesores, Cárdenas impulsó una reforma agraria masiva y profunda, distribuyendo millones de hectáreas de tierra a los campesinos, principalmente bajo la forma de ejidos, comunidades agrarias que administraban la tierra colectivamente. Esta política buscaba corregir la desigualdad en la distribución de la tierra, fortalecer la economía campesina y generar estabilidad social en el campo.
La reforma agraria cardenista no solo implicó la distribución de tierras, sino también el apoyo técnico y financiero a los ejidos para mejorar la producción agrícola. Se crearon instituciones como el Banco Nacional de Crédito Ejidal para otorgar créditos a los campesinos y se promovió la capacitación técnica para modernizar las prácticas agrícolas.
La Nacionalización del Petróleo: Soberanía Nacional
Otro hito fundamental del gobierno de Cárdenas fue la nacionalización de la industria petrolera en 1938. La explotación del petróleo en México estaba controlada por compañías extranjeras que obtenían enormes ganancias a costa de los recursos naturales del país y de los trabajadores mexicanos. Ante la negativa de las compañías petroleras a mejorar las condiciones laborales y a cumplir con las leyes mexicanas, Cárdenas decretó la expropiación de sus bienes.
La nacionalización del petróleo fue un acto de soberanía nacional que generó un gran apoyo popular y consolidó la imagen de Cárdenas como un defensor de los intereses de México. La creación de Petróleos Mexicanos (PEMEX) permitió al Estado mexicano controlar la producción y comercialización del petróleo, destinando los recursos generados a financiar el desarrollo económico y social del país.
Política Social y Educación
El gobierno de Cárdenas también se caracterizó por una fuerte política social. Se impulsó la educación pública, ampliando la cobertura escolar y mejorando la calidad de la enseñanza. Se crearon escuelas rurales para atender las necesidades de las comunidades campesinas y se fomentó la educación técnica para preparar a los trabajadores para la industria.
Además de la educación, se promovió la seguridad social, ampliando la cobertura de los servicios de salud y creando instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en 1943 (posterior a su mandato pero basado en sus políticas). Se impulsaron políticas laborales para proteger los derechos de los trabajadores y se promovió la organización sindical.
Legado y Significado Histórico
El legado de Lázaro Cárdenas es profundo y perdurable. Su presidencia transformó la sociedad mexicana, consolidando la Revolución Mexicana y sentando las bases del México moderno. La reforma agraria, la nacionalización del petróleo y su política social marcaron un antes y un después en la historia del país.
Cárdenas es recordado como un presidente honesto, comprometido con el pueblo y defensor de la soberanía nacional. Su figura sigue siendo una fuente de inspiración para las nuevas generaciones de mexicanos que buscan construir un país más justo, equitativo y próspero. Su visión nacionalista y su defensa de los intereses populares lo han convertido en un símbolo de la izquierda mexicana y latinoamericana.
Aunque sus políticas no estuvieron exentas de críticas y controversias, su impacto en la historia de México es innegable. La creación de instituciones sólidas y su enfoque en el bienestar social y la soberanía nacional siguen siendo relevantes en el debate político actual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Déjanos un buen comentario.